He llegado a pensar que nada de esto es para mi. He de decir que cuándo tú me sonríes, la vida me sonríe, que viene a ser lo mismo. No sé si conocerte fue suerte, casualidad o un castigo por algo malo que he hecho. Sólo sé que no sé nada...o eso dijo Sócrates.
No voy a mentirte, y es que ahora no sé que siento, no sé que es lo que quiero y no sé de quién soy. No voy a mentirte y decirte que estaré contigo, que te quiero y que pienso en ti todos los días. Antes si que era verdad, antes de que me traicionaras, antes de que me demostraras que no eres lo que busco, que no eres el mismo chico que tú dices ser.
La cosa está en que tienes algo, que no sé, me atrae, me pega a ti, no me deja separarme y hace que esté casi todo el día pensando en que ha pasado entre nosotros, que he hecho mal para que todo se haya acabado de está manera. ¿Sabes qué es lo peor? que tú no ves que esto esté mal. Y acabará mal, muy mal...puedo asegurartelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario