sábado, 28 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Prometí no volver a prometer nada.
Prometí no volver a prometer nada, y casi sin darme cuenta, lo había hecho de nuevo. Que tonta que me siento a veces.
Decidí cerrar los ojos y no pensar más. Venían a mi una y otra vez mis manías, mis tonterías, esas cosas que hicieron que se acabara antes de lo previsto.
Nunca conoces a alguien a fondo, o eso es lo que me dicen, quizás sea mentira o quizás sea verdad. Crees conocer a la gente, crees poder confiar en esas personas, pero hay en una ocasión que sabes si puedes o no confiar. Y es cuando hacen una promesa tras otra y a medida que las van prometiendo, las empiezan a descumplir.
Decidí cerrar los ojos y no pensar más. Venían a mi una y otra vez mis manías, mis tonterías, esas cosas que hicieron que se acabara antes de lo previsto.
Nunca conoces a alguien a fondo, o eso es lo que me dicen, quizás sea mentira o quizás sea verdad. Crees conocer a la gente, crees poder confiar en esas personas, pero hay en una ocasión que sabes si puedes o no confiar. Y es cuando hacen una promesa tras otra y a medida que las van prometiendo, las empiezan a descumplir.
sábado, 21 de julio de 2012
No diré "te quiero", ni aunque lo sienta.
Definitivamente, he tomado una decisión. Hasta aquí el sufrimiento.
Soy demasiado joven para estar dándole vueltas a las cosas, para pensar por el bien de los demás en lugar del mío.
Voy a dejar de hacerme ilusiones con todas las cosas buenas que me pasen e intentaré que no me pasen tantas malas.
Seré amiga de mis amigas y simpática con los que podrían ser, futuros compañeros.
No diré "te quiero", ni aunque lo sienta. No iré rápido ni me creeré todas las cosas que me digan.
No seré la misma estúpida de antes.
Y todo esto, lo he pensado para dentro, lo que quizás será más difícil, es cumplirlo.
Soy demasiado joven para estar dándole vueltas a las cosas, para pensar por el bien de los demás en lugar del mío.
Voy a dejar de hacerme ilusiones con todas las cosas buenas que me pasen e intentaré que no me pasen tantas malas.
Seré amiga de mis amigas y simpática con los que podrían ser, futuros compañeros.
No diré "te quiero", ni aunque lo sienta. No iré rápido ni me creeré todas las cosas que me digan.
No seré la misma estúpida de antes.
Y todo esto, lo he pensado para dentro, lo que quizás será más difícil, es cumplirlo.
viernes, 20 de julio de 2012
Como mi hermana, pero sin el "como".
Ahora, va por ella.
Va por esa niña que durante más de 4 años, ha estado día tras día sacándome una sonrisa.
Tú. Nuria.
No creo en Dios, la verdad, pero si existiera, me gustaría arrodillarme ante él y darle las gracias, millones de gracias, por habérmela puesto en el camino.
De todas las amigas y amistades que he podido tener a lo largo de mi vida, ella es la que me ha dado fuerza para seguir.
A día de hoy, no está conmigo, está de vacaciones durante todo el verano, pero sé, que esté donde esté, se acordará de mi tanto como yo de ella.
Cada día, cada mañana, cada tarde, cada noche, me acuerdo de los ratos que pasábamos juntas, tiradas en el suelo, mirando al portátil buscando películas, agarradas de la mano.
Cada vez que me despedía de ella, sentía que perdía una parte de mi, aunque sabía perfectamente que al día siguiente iba a volver a estar a su lado.
Es de estas personas que adoras y no sabes porque, y cuando la conoces, aprendes el porque.
Si algún día la perdiera, perdería una hermana, perdería lo mejor que tengo. Lo mejor de mi vida.
Y cuando vuelva, la adoraré, como nunca lo he hecho antes, le abrazaré y con eso le diré todo lo que la he echado de menos, las horas que me he pegado pensando en ella, porque repito una vez más, no es mi amiga, ni mi mejor amiga, es mi HERMANA.
Va por esa niña que durante más de 4 años, ha estado día tras día sacándome una sonrisa.
Tú. Nuria.
No creo en Dios, la verdad, pero si existiera, me gustaría arrodillarme ante él y darle las gracias, millones de gracias, por habérmela puesto en el camino.
De todas las amigas y amistades que he podido tener a lo largo de mi vida, ella es la que me ha dado fuerza para seguir.
A día de hoy, no está conmigo, está de vacaciones durante todo el verano, pero sé, que esté donde esté, se acordará de mi tanto como yo de ella.
Cada día, cada mañana, cada tarde, cada noche, me acuerdo de los ratos que pasábamos juntas, tiradas en el suelo, mirando al portátil buscando películas, agarradas de la mano.
Cada vez que me despedía de ella, sentía que perdía una parte de mi, aunque sabía perfectamente que al día siguiente iba a volver a estar a su lado.
Es de estas personas que adoras y no sabes porque, y cuando la conoces, aprendes el porque.
Si algún día la perdiera, perdería una hermana, perdería lo mejor que tengo. Lo mejor de mi vida.
Y cuando vuelva, la adoraré, como nunca lo he hecho antes, le abrazaré y con eso le diré todo lo que la he echado de menos, las horas que me he pegado pensando en ella, porque repito una vez más, no es mi amiga, ni mi mejor amiga, es mi HERMANA.
Estoy mejor sola.
Hoy me han dado una lección. No sé si para bien o para mal, pero me la han dado.
He aprendido a no creer en el amor, o por lo menos en un largo tiempo. Estoy mejor sola. Mucho mejor.
Quizás fui muy cría al creerte, al pensar que hablabas de verdad, pero eso ya no importa.
Tendría que odiarte, a muerte, odiarte por encima de todo, odiarte cada vez que vea tu nombre o cada vez que piense en el color de tus ojos. Odiarte incluso cuando duermo.
Pero no lo voy a hacer. Juré no odiar a lo que un día me hizo feliz.
De todas maneras, me enseñaron que "odiar" es un sentimiento, y definitivamente, por ti, no quiero ni voy a sentir nada.
Supuestamente, o según la sociedad, debería actuar como una "ex" novia repelente, histérica y volverme loca por una venganza.
Que no creas que no lo he pensando.
Pero lo he descartado.
¿Para qué iba a hacerte algo más? Bastante tienes con llevar esa cara y con haberme perdido.
Seguro que alguien me valorará, porque yo, al contrarío que tú, yo si que valgo algo, merezco la pena.
Y ahora solo me queda darte las gracias. Sí, las gracias.
Gracias por demostrarme a mi, y a todo el mundo, que no solo los guaperas y fuertes son los más capullos, sino, que los bajitos y feos, como tú, también pueden serlo.
He aprendido a no creer en el amor, o por lo menos en un largo tiempo. Estoy mejor sola. Mucho mejor.
Quizás fui muy cría al creerte, al pensar que hablabas de verdad, pero eso ya no importa.
Tendría que odiarte, a muerte, odiarte por encima de todo, odiarte cada vez que vea tu nombre o cada vez que piense en el color de tus ojos. Odiarte incluso cuando duermo.Pero no lo voy a hacer. Juré no odiar a lo que un día me hizo feliz.
De todas maneras, me enseñaron que "odiar" es un sentimiento, y definitivamente, por ti, no quiero ni voy a sentir nada.
Supuestamente, o según la sociedad, debería actuar como una "ex" novia repelente, histérica y volverme loca por una venganza.
Que no creas que no lo he pensando.
Pero lo he descartado.
¿Para qué iba a hacerte algo más? Bastante tienes con llevar esa cara y con haberme perdido.
Seguro que alguien me valorará, porque yo, al contrarío que tú, yo si que valgo algo, merezco la pena.
Y ahora solo me queda darte las gracias. Sí, las gracias.
Gracias por demostrarme a mi, y a todo el mundo, que no solo los guaperas y fuertes son los más capullos, sino, que los bajitos y feos, como tú, también pueden serlo.
Cambio de planes, cambio de vida.
Oí algo dentro de mi. Cambio de planes, cambio de vida.
Estaba ya harta de que hicieran conmigo lo que quisieran, que me manejaran a su gusto. Fue entonces cuando escuché ese algo dentro de mi, algo que me dijo que tenía que cambiar.
Por virtud o por defecto, siempre he sido muy enamoradiza, y me ilusiono con facilidad.
Por lo tanto, la gente usa eso para conseguir todo lo que quieren. Otro de mis defectos es creerme todas las palabras que me dicen, aunque no demuestren lo mismo.
No pedía nada del otro mundo, tan solo que me quisieras como yo te quería a ti.
Y no lo hiciste.
Por eso mismo, ya no voy a ser igual que antes.
Me he prometido a mi misma que la próxima vez sería más fría y calculadora. Más borde y antipática, en el momento que me demuestren que me van a querer incluso con mis cosas malas, y solo en ese momento, empezaré a ser yo misma.
Estaba ya harta de que hicieran conmigo lo que quisieran, que me manejaran a su gusto. Fue entonces cuando escuché ese algo dentro de mi, algo que me dijo que tenía que cambiar.
Por virtud o por defecto, siempre he sido muy enamoradiza, y me ilusiono con facilidad.
Por lo tanto, la gente usa eso para conseguir todo lo que quieren. Otro de mis defectos es creerme todas las palabras que me dicen, aunque no demuestren lo mismo.
No pedía nada del otro mundo, tan solo que me quisieras como yo te quería a ti.
Y no lo hiciste.
Por eso mismo, ya no voy a ser igual que antes.
Me he prometido a mi misma que la próxima vez sería más fría y calculadora. Más borde y antipática, en el momento que me demuestren que me van a querer incluso con mis cosas malas, y solo en ese momento, empezaré a ser yo misma.
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