¿Días de bajón? ¿Cuántos quieres? ¿Te los envío por correo o prefieres en mano? ¿30? ¿Sólo?.
Y cada vez, tengo más de estos. Nadie se los quiere llevar, y me pego días y días entre depresiones y lloros.
Y todo...¿por qué? Porque te quiero aquí. Quiero un abrazo tuyo, una simple sonrisa de esas que lanzas tú sin más. Un beso muy corto o uno más largo. Un saludo con la mano. Y además me conformo con una simple mirada, pero a escasos centímetros de mi cara, de mi boca, de mi respiración. Y joder, que ya lo sabes, que en tan solo 18 meses eres más que nadie. Te quiero como a nadie,y eso, lo debes saber.
¿Peleas? Continuamente. ¿Y qué? Nadie se ha querido tanto como nosotros. Ni se han esperado tanto. ¿Habrán aguantado lo mismo? Seguro.
No, no, no, que nadie se enamore y menos a distancia.
¿Relaciones así? Bueno, son una puta mierda, pero para que te voy a mentir a ti, son las más bonitas. Lo que sientes cuando llevas dos días esperando una llamada y al final llega, no lo sabría explicar de ninguna manera.
Esperar 9 meses o más, para volver a verle, para poder estar cerca de él aunque sean unos pequeños instantes, no tiene precio.
Y qué coño vamos a hacer, si mi corazón es más fuerte que cualquier otra parte de mi cuerpo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario